LAS COSAS Y SUS HISTORIAS
En el silencio de mi biblioteca redescubrí a Remo Bodei y su pequeño libro La vida de las cosas. En ese instante sentí que Bodei me daba la mano.
No recuerdo cuándo las cosas —no los objetos— se convirtieron en una forma de amistad.
La vivencia más reciente de cuándo los objetos pasan a ser cosas ocurrió con la publicación de mi primer libro. Cada página es un territorio. Cuando alguien me pregunta de qué trata mi libro, la memoria se vuelve paisaje.
Entiendo por imagen un acontecimiento.
Sacudo mi libro y cae la olla en la que mi padre comía en su infancia, mis sillas de cuero verde en una cocina del barrio de Constitución, unos vasos color caramelo.
Las cosas sobreviven a su materia porque permanecen en la memoria y en la narración.
Una tarde, durante un viaje a la provincia de mi madre, levantamos unos higos de un árbol que estaba camino a la casa de su infancia. Los higos estaban revestidos por la luz de ese atardecer y los cargué como si fueran libros viejos. Pasaron de ser frutos a convertirse en cosas hermosas.
De eso habla Bodei: aquello que sobrevive en la memoria casi siempre son cosas.
Las nuestras, las singulares, se vuelven familia cuando los lazos con ellas se fortalecen con el tiempo. Una cosa dada con amor puede volverse un hermano.
Las cosas respiran en el silbido de los pájaros o en las páginas de un libro: un texto también es una cosa.
Un texto también es una cosa


Las Sibilas de San Telmo
Un soldado, un cronista y un pintor: un acuerdo poderoso. Un mapa hecho de pigmentos, donde el polvo de los caminos, traspasado a la tela, permanece en toda su densidad. Su obra-cosa nos ofrece la topografía de otro tiempo y, al mismo tiempo, nos devuelve intacta la memoria histórica.


Qué es una obra de arte. Es la imaginación al servicio de una invención estética, emotiva e histórica. La imaginación, no el mundo de las ideas. Son la espesura vívida que deviene de lo caminado. De ahí el material del arte: las imágenes.


Nobles Oficios
Esta exposición va en rescate de la cosa: esa materialidad portadora de historia, de símbolos y de relatos; un tejido de memoria donde lo original reside en los nuevos modos que tenemos de ver lo viejo.
Los ojos de Cándido López

