PROYECTOS
A ntes de comprender que habitaba el mundo de la escritura, me supe habitante de los lugares. De Van Gogh me extasiaban las ciudades; del Dante, las escaleras; de Quinquela, sus pantuflas al costado de una cama colorida.
Pasé por el cine, el teatro y la pintura para entender que un proyecto es, ante todo, una grafía en el espacio. Mis proyectos son intentos de crear una casa singular para cada mundo. Aquí las palabras se vuelven materia: intervenciones que son textos y caminos al mismo tiempo.