black and white bed linen

Este proyecto nació de una pregunta simple: qué historias guarda un lugar que vemos todos los días y, sin embargo, casi nadie conoce. En la sacristía de la Iglesia de San Pedro González Telmo se conserva una serie de doce pinturas coloniales del siglo XVIII provenientes de los talleres cuzqueños. Son conocidas como Las Sibilas de San Telmo. Durante mucho tiempo estas obras permanecieron casi invisibles para el propio barrio.El proyecto propuso volver a mirar ese patrimonio y abrirlo a la comunidad.

A partir de una investigación sobre el origen de las pinturas —su relación con los talleres de pintura andinos, la presencia jesuita en Buenos Aires y las comunidades indígenas que participaron en su manufactura— se organizó una exposición en la sacristía de la iglesia, acompañada por una serie de actividades culturales. Una parte central del proyecto fue el trabajo con la comunidad parroquial, que participó activamente en el proceso: se realizaron encuentros de formación y capacitación para que los propios miembros de la parroquia pudieran llevar adelante las visitas guiadas y compartir con el público la historia de las pinturas y del lugar.

Durante el ciclo se realizaron visitas guiadas, charlas, debates, conciertos, talleres y encuentros poéticos, generando un espacio de intercambio entre la historia del arte, la vida cultural del barrio y los visitantes de la ciudad. La propuesta buscó algo muy sencillo y a la vez muy profundo: devolver estas pinturas a la vida cultural del barrio y permitir que vecinos, feriantes, comunidad parroquial y público general pudieran reencontrarse con una parte de la historia cultural de San Telmo.

De este modo, el proyecto transformó una colección patrimonial poco conocida en un punto de encuentro entre arte, memoria y comunidad, mostrando cómo el patrimonio puede volver a activarse culturalmente cuando se lo abre al barrio y se trabaja junto a quienes habitan el lugar.

Un viaje al arte colonial y el patrimonio de San Telmo

Galería